
Chía Pudding de Chocolate
250min • 180cal
Postres
Las Galletas de Avena y Plátano son una opción extraordinaria para quienes buscan un postre saludable sin sacrordenar el sabor. Estas galletas aprovechan la dulzura natural de los plátanos maduros, eliminando completamente la necesidad de azúcares refinados. La avena aporta fibra soluble que ayuda a regular los niveles de azúcar en sangre y promueve la saciedad. Los plátanos maduros no solo endulzan naturalmente estas galletas, sino que también aportan potasio, vitamina B6 y antioxidantes beneficiosos para la salud cardiovascular. El chocolate negro opcional añade antioxidantes flavonoides y un toque indulgente sin exceso de azúcar. Estas galletas son perfectas para el desayuno, snack post-entrenamiento o merienda escolar. La receta es tan simple que los niños pueden ayudar a prepararlas, convirtiéndola en una actividad familiar divertida y educativa. Son ideales para personas con diabetes o quienes siguen dietas bajas en azúcar, y se pueden personalizar fácilmente con especias como canela o vainilla. La textura es suave por dentro y ligeramente crujiente por fuera, y se conservan bien durante varios días en un recipiente hermético.

Tiempo Total
25min
Porciones
12
Calorías
90
Dificultad
fácil
Precalienta el horno a 180°C (350°F) y forra una bandeja para hornear con papel pergamino o tapete de silicona antiadherente.
Pela los plátanos muy maduros y colócalos en un bowl grande. Machácalos completamente con un tenedor hasta obtener un puré suave y sin grumos.
Agrega la avena, canela, vainilla y sal al puré de plátano. Mezcla bien con una espátula hasta que todos los ingredientes estén completamente incorporados y la avena esté uniformemente cubierta.
Incorpora las chispas de chocolate negro, nueces y pasas si decides usarlas. Mezcla delicadamente para distribuir los ingredientes adicionales de manera uniforme.
Deja reposar la mezcla durante 5 minutos para que la avena absorba la humedad del plátano y la masa tome mejor consistencia.
Con una cuchara, forma pequeñas porciones de masa (aproximadamente 2 cucharadas cada una) y colócalas en la bandeja preparada, dejando 5 cm de espacio entre cada galleta.
Aplana ligeramente cada porción con el dorso de la cuchara o con los dedos húmedos para darles forma de galleta redonda de aproximadamente 1 cm de grosor.
Hornea durante 15-18 minutos hasta que los bordes estén dorados y firmes al tacto. Las galletas estarán suaves al salir pero se endurecerán al enfriarse.