
Salmón al Horno con Limón
30min • 340cal
Cenas
El risotto de champiñones es uno de los platos más elegantes y reconfortantes de la cocina italiana. Este arroz cremoso logra su textura característica gracias a la liberación gradual del almidón del arroz arborio durante una cocción lenta y cuidadosa. Los champiñones aportan un sabor umami profundo que se intensifica durante la cocción, mientras que el parmesano reggiano añade una riqueza y complejidad incomparables. Contrario a lo que muchos piensan, hacer un risotto perfecto no es complicado, solo requiere paciencia y atención. La técnica consiste en agregar el caldo caliente poco a poco mientras se remueve constantemente, lo que permite que el arroz libere su almidón y cree esa textura cremosa característica sin necesidad de agregar crema. Los champiñones son una excelente fuente de vitamina D, especialmente si han sido expuestos al sol, y también contienen selenio, un mineral esencial para la función inmunológica. El risotto es rico en carbohidratos complejos que proporcionan energía sostenida, y el queso parmesano aporta proteína y calcio. Este plato es perfecto para una cena especial o cuando quieres impresionar a tus invitados sin complicarte demasiado en la cocina. Servido inmediatamente después de terminar la cocción, el risotto debe tener una consistencia cremosa pero no pastosa, donde cada grano de arroz mantenga su forma pero esté perfectamente cocido.

Tiempo Total
40min
Porciones
4
Calorías
420
Dificultad
media
Limpiar los champiñones con un paño húmedo y cortarlos en láminas gruesas. En una sartén con 1 cucharada de mantequilla, saltear los champiñones hasta que estén dorados y reservar.
En una olla grande, calentar el aceite de oliva y 1 cucharada de mantequilla a fuego medio. Agregar la cebolla picada y cocinar hasta que esté transparente, aproximadamente 5 minutos.
Añadir el ajo picado y cocinar por 1 minuto más hasta que esté aromático, cuidando que no se queme.
Incorporar el arroz arborio y tostar durante 2-3 minutos, removiendo constantemente hasta que los granos estén ligeramente translúcidos en los bordes.
Verter el vino blanco y cocinar, removiendo, hasta que se haya evaporado casi completamente y el alcohol se haya cocinado.
Comenzar a agregar el caldo caliente, un cucharón a la vez, esperando a que cada adición sea absorbida antes de agregar más. Remover constantemente con movimientos circulares suaves.
Continuar este proceso durante 18-20 minutos hasta que el arroz esté al dente (tierno pero con un pequeño punto en el centro) y el risotto tenga una consistencia cremosa.
En el último minuto, incorporar los champiñones salteados, el parmesano rallado y la mantequilla restante. Remover vigorosamente para crear la 'mantecatura' (mezcla final que hace el risotto extra cremoso). Ajustar sal y pimienta, decorar con perejil fresco y servir inmediatamente.